miércoles, 13 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
LA INSULTANTE HUELGA DE MILLONARIOS
Se nos
anuncia, cual apocalipsis, una inminente huelga de futbolistas profesionales en
el fútbol español, las razones que se aducen son tributarias, pues a los “señoritos
del balón” les parece excesiva su contribución fiscal al sostén del Estado y
los servicios públicos, en un claro ejemplo de individualismo insolidario e
incívico.
Se quejan de que es mucho lo que
pagan al Fisco, pero realmente es que es mucho lo que perciben por la
profesionalización de un deporte, del ejercicio de algo inicialmente ocioso,
que con el devenir del tiempo ha llegado a convertirse en uno de los oficios –pues
acaso resulte dudoso denominarle profesión- de las mejor retribuidas del país,
especialmente en la máxima categoría en la que a los reconocidos “ases del
balón” se les llega a pagar auténticas millonadas, además de agasajarlos,
mimarlos e idolatrarlos hasta la extenuación.
Todo ello ha sido fruto de la evolución de la sociedad de masas, en su
derivación hacia la sociedad de consumo, cuya mezcla resulta alienante para la
persona humana, que acaba atendiendo a aquellas famosas demandas de “pan y
circo” tan antiguas como actuales en la historia de la humanidad, en las que la
expansión hacia el ocio del ser humano y su fuga de la dura e incomprensible
realidad, le lleva al ocio en fórmulas idolátricas, que configuran una moderna
forma de religiosidad (de adscripción, ritual, pasión irracional, emotividad,
congregación semanal, simbología particular, etc.).
En ese marco neocultural aparecen
los “nuevos ídolos” que reportan una exigua felicidad fugaz a las masas de
seguidores que los veneran de forma irracional, esos nuevo ídolos a los que se
cuida (se les paga extraordinariamente bien –incluso en plena crisis económica
con cifras de paro sobre el 26% y 27%-, se les regalan vehículos deportivos
costosísimos, se les encarga todo tipo de publicidad –pese a que algunos apenas
sepan hablar bien-, viven en chalets mansión en zonas de alta sociedad,
custodiados por sus escoltas no pocos de ellos, a los que los clubes les pagan
todo tipo de caprichos, de derechos de imagen, etc.), pero a la hora de pagar
los impuestos, de contribuir con el país que les acoge, en el que viven y
posibilita su alto rendimiento económico, resulta que les parece excesivo,
recurriendo algunos de ellos a situaciones denunciadas y sancionadas por la
propia Hacienda estatal por defraudación fiscal, ocultamiento de dinero en
paraísos fiscales, creación de sociedades instrumentales (SICAV´s) para
tributar menos que en rendimientos del trabajo, etc., etc.
Y cuando en plena crisis económica,
con una deuda pública del Estado equivalente al 100% del PIB y un paro del 26%,
Hacienda trata de lograr mayores ingresos, evitando la elusión fiscal de
algunos de estos personajes determinando el pago por rendimientos de trabajo
personal, que en las ingentes cantidades que ganan los futbolistas
profesionales –especialmente los “galácticos”-, resulta que a estos les parece
excesivo, injusto y montan una huelga.
En vez de hacer un planteamiento
solidario y justo, dado que cada uno ha de contribuir en proporción a sus
ingresos (por lo que a más ingresos más contribución), en virtud a la
progresividad de los impuestos, lo que lleva implícito no sólo una justa
contribución a los gastos comunes, sino al propio tiempo un justo reparto de la
riqueza que en virtud del mantenimiento de buenos servicios públicos se
propicia una drástica reducción de las diferencias sociales, tan injustas como
nocivas para cualquier convivencia social.
Por consiguiente, ese debería de ser
el planteamiento de estos ídolos de masas, que con su buen ejemplo de solidaridad
y justicia social, bien podrían posibilitar una progresiva evolución social
hacia una cultura nacional más solidaria y respetuosa con lo común, más justa
con su entorno socio-político que propicie unas relaciones sociales y
económicas más sanas por su justicia de raíz, algo que viene propiciándose en
países del norte europeo, sin que nadie cuestione allí el alto gravamen
impositivo dado que tienen la experiencia de unos excelentes servicios sociales
gratuitos para toda la población, y en su consecuencia, de una sociedad más
igualitaria, más justa, más solidaria, que comparte realmente un proyecto
común, que difícilmente se puede evidenciar en sociedades individualistas de
porte egoísta e insolidario, en los que cada uno va a su propio interés en vez
de buscar el logro del interés general.
Motivo por el cual, la sociedad
debería dar la espalda a estas muestras de insolidaridad social, por parte de
ídolos de masas hipervalorados hasta el día de la fecha, pues pocos
profesionales de primer nivel (cirujanos, médicos, abogados, arquitectos, etc.)
logran unos rendimientos de su trabajo profesional tan alto como los
futbolistas profesionales, y no por ello han tenido que emplearse a fondo en
grandes esfuerzos de años de estudio, de carrera, oposiciones, especialidad,
etc., ni mucho menos inferiores al de los “ases del balón”. Algo que resulta
desmedido e irracional.
La actitud de la sociedad ante este
tipo de iniciativas de fuerza de personas adineradas que no quieren pagar lo
estipulado legalmente, reflejará el nivel de salud social corporativo que tiene
nuestro país. ¡Todo un síntoma…!, y ¡todo un reto!.
domingo, 3 de mayo de 2015
EL ABANDONO DE MONEDERO, O LA IMPOTENCIA DE PODEMOS
Estos días
ha saltado la sorprendente noticia del abandono de Monedero de la élite de
PODEMOS, y acaso de la misma formación política, él que fue junto a Pablo
Iglesias uno de los padres de la nueva formación política, ha acabado por
abandonar su proyecto, con sugerentes declaraciones de hartazgo y decepción.
¿Qué le ha pasado a Monedero, que
siendo el “factótum” de PODEMOS, ha terminado por abjurar de su paternidad en
esta criatura política?.
Ciertamente, la existencia de
PODEMOS creemos que se debe a la conjunción de la dura crisis económica y
subsiguiente crisis política española, con la aparición del fenómeno de
protesta denominado 15-M, que dos jóvenes profesores de Ciencias Políticas,
Iglesias y Monedero, acabaron por articularlo políticamente, con un lenguaje
claro, directo, crítico contra el sistema bipartidista, rompedor y retador
frente a este, en un diagnóstico bastante certero de la realidad política
española, de su democracia de baja calidad, que empezaba a romper las “costuras
del pacto de la transición”, en manos de unas élites políticas, económicas y
sociales que previamente habían convenido un determinado “statu quo” de
entendimiento en sus propios intereses, anteponiéndolos al interés general del
país.
Ese fue el éxito inicial de PODEMOS,
o mejor dicho, de sus mentores: Iglesias, Monedero, Errejón, Bescansa, etc.,
que con tal discurso llegaron al “corazón de la calle”, dado que por primera
vez en varias décadas se empezaba a describir una realidad, a levantar el velo
de un sistema político económico, que en los trances de la crisis empezaba a
colapsar, al tiempo que seguía con sus crecientes excrecencias de corrupción
política escandalizando al pueblo soberano. De ahí el éxito aparente de PODEMOS
en sus inicios, con ese discurso rompedor y directo.
Sin embargo, teniendo en cuenta que
lo fácil es el diagnóstico (cuando se observa bien la realidad) y lo difícil es
la terapia (para sanar tal realidad enferma), pronto empezaron a emerger los
problemas en el seno de PODEMOS, dado que su régimen asambleario pronto se
reveló ineficaz para articular un programa de consenso y defensa de la clase
media y trabajadora del país, al tiempo que en la formación, recaló todo tipo
de personas de diversa sensibilidad social y política (desde comunistas,
anarquistas, socialistas, socialdemócratas) que desde el centro izquierda hasta
la izquierda más dogmática se recorría todo ese espectro político, no del todo
conciliable. De hecho, los “padres fundadores” (Iglesias, Monedero, Errejón,
etc.) provenían de posiciones comunistas en IU, que abandonaron por razones
diversas.
Al extremo que la estrategia inicial
de Pablo Iglesias, de no definir políticamente el proyecto de PODEMOS, en razón
a una pseudoargumentación de la “transversalidad política" (que afecta por
igual se sea de derechas que de izquierdas), sin embargo no compartimos su
análisis de ello, en razón a que la respuesta no suele ser la misma, desde
posiciones de derechas que de izquierdas ante un mismo problema político.
Además, la evolución de la política nacional y del mismo PODEMOS les ha
obligado a afinar más en tal ambigüedad como inexactitud de apelación a la
transversalidad. De forma, que los ha acabado por ubicar en su realidad: una
formación política de izquierdas.
Pero su carácter asambleario, sigue
dándoles los problemas propios de ello, pues en su vertebración han tenido sus
problemas, y en la articulación de su programa tales problemas no han sido
menores, al extremo que llegan a las elecciones sin apenas tocar la realidad
local de cada territorio, ensimismados en la “metapolítica” (la política por la
política, asamblea tras asamblea), lo que carece de sentido si sigue en el
ámbito de la razón teórica, pues ha de acabar recalando en la práxis concreta
de cada comunidad, municipio o región, cuestión que hasta ahora no ha llegado a
aflorar verdaderamente. De donde se podría concluir que “el aparato de PODEMOS
sigue ensimismado en sus cosas” y está llegando tarde, o no llegando a la
realidad actual de los problemas de los ciudadanos. Vuelven los dogmatismos de
la vieja izquierda, sus discusiones e intolerancias, que le han impedido
concluir un proyecto local en Murcia con otros colectivos ciudadanos.
Naturalmente, tal situación no ha
pasado desapercibida para la ciudadanía, que le ha ido retirando su atención,
cuando hace unos meses centraba plenamente su atención en el discurso rompedor
y directo de Iglesias y Monedero, que acaso altivamente llegaron a afirmar que
generaban un proyecto para cambiar las cosas, para lo cual necesitaban ganar,
de ahí su propuesta a la apertura de un proyecto constituyente. (¡Palabras
mayores!, que parecen excesivas ante tanta improvisación).
Así las cosas, ante la realidad de
las urnas –mostrada en Andalucía- que no apuntaba al deseo ganador y rompedor
de Iglesias, sino que ubicaba a PODEMOS como una fuerza de izquierda más, que
hoy por hoy arrastraba a IU a una presencia testimonial, unido a la emergencia
de otra formación novedosa como es CIUDADANOS, que también apostaba por la
ruptura del bipartidismo, pero en tono más moderado y centrista, la cuestión
estratégica de PODEMOS se debate entre: ¿ser un partido más de izquierda, que
parece sería la opción de Monedero?, o ¿acercarse
disimuladamente al centro izquierda para crecer políticamente, que parece sería
la opción de Iglesias, y la élite de PODEMOS?. De ahí que Monedero, no se haya
sentido cómodo, al tiempo que arrastraba heridas políticas, que habrían
determinado su desafección, que habría motivado la reprobación del politburó de
PODEMOS con su ex amigo Iglesias al frente.
Algo que pone de manifiesto,
nuevamente, las actuales contradicciones de la formación de Iglesias, de la que
se desmarca Monedero, que genera más incertidumbres que certezas sobre la
aparente impotencia de PODEMOS a desarrollar un proyecto político claro,
directo y abierto de izquierdas en España.
domingo, 26 de abril de 2015
NUEVA TRAGEDIA DE INMIGRACIÓN ANTE UNA EUROPA DESHUMANIZADA
La política neocapitalista del primer mundo
cerrando las fronteras a cal y canto, mientras las abren a los capitales,
suponen una transgresión del derecho de todo ser humano a ubicar su residencia
en cualquier lugar del mundo, o dicho de otro modo, a buscarse la vida donde
pueda.
¿Con qué derecho legitimado éticamente puede
negarse el tránsito y residencia de personas en cualquier lugar del mundo?,
¿qué tipo de apropiación ilegítima se da sobre los recursos naturales de la
tierra que excluyen a la mayoría?.
Europa vivió épocas graves de supervivencia
que pasaron, en parte por la emigración, pues no lejos están los movimientos
migratorios italianos, griegos, ingleses e irlandeses al nuevo mundo, como la
instalación de parte de la población francesa, británica, holandesa y española
en sus respectivos territorios colonizados con los que se establecieron flujos
comerciales, culturales y sociales importantes, al punto que gran parte de esos
territorios acogieron la lengua y cultura de la potencia colonial.
Y ni que decir de EEUU y Canadá, dos países
formados por la reunión de las colonias dependientes de Inglaterra y Francia,
respectivamente, que han sido países de inmigración, especialmente significados
en las olas migratorias que dio lugar a que abandonaran el viejo continente
europeo en busca de fortuna cientos de miles de personas. Tal resultó ser el
caso de miles y miles de españoles que se asentaron en Iberoamérica, y en menor
medida en otras colonias españolas por el mundo, como Filipinas, Guinea
Ecuatorial, etc.
Además esos movimientos migratorios, que
fueron asentándose en los nuevos territorios, beneficiaron a las sociedades de
recepción y descargaron a las sociedades de partida, normalmente por la falta
de trabajo en estas, lo cual posibilitó la búsqueda de la vida honrada a
cientos de miles de personas.
Sin embargo, como si quisiéramos olvidar un
importante factor de la historia del mundo, especialmente del nuestro más
próximo, y ahora resulta que cuando el continente africano, parte del asiático
y en cierta medida Sudamérica, están en dificultades económicas por importantes
atrasos respecto del primer mundo tecnificado, con dificultades que les lleva a
comprometer la propia subsistencia a no pocos, así como el derecho de prosperar
en la vida, planteándose la emigración a otros lugares de ese primer mundo,
resulta que les cerramos las fronteras para que no accedan –viéndolos como
competencia, o peligro a la seguridad nacional-, en una acción insolidaria al
tiempo que inhumana, profundamente inmoral –por principios de simple
humanidad-, como profundamente injusta, pues emigrantes fueron nuestros
ancestros, y con la crisis económica empiezan a serlo de nuevo nuestros
compatriotas.
Es cierto que una economía a escala, salvo
que esté en fase de alza, difícilmente puede asimilar de forma estable y dar
trabajo regular de forma indefinida. Pero no es menos cierto, que no podemos
dar la espalda al drama de la inmigración que calificada de ilegal se juega la
vida en pateras cruzando el mar, en manos de mafias de gente desalmada.
Como tampoco la solución es policial, de
refuerzo de fronteras, ni como la hipócrita propuesta británica de ofrecer
navíos de la “royal navy” para impedir el acceso de pateras, con la condición
que ninguno de los inmigrantes recogidos en alta mar, fuera trasladado a suelo
británico.
Acaso haya llegado la hora de que tanto la UE
como la misma ONU generen un foro de estudio y diálogo para adoptar urgentes
medidas que acometan estos grandes flujos migratorios, dado que si los mismos
en forma de avalancha descontrolada, pueden comprometer la estabilidad interior
de algunos países de destino, no es menos cierto que la necesidad y la
injusticia clama una urgente solución, que posiblemente pase por regular estos
movimientos migratorios en sus grandes flujos, al tiempo que se reconsidere la
colaboración de ayuda humanitaria al tercer mundo, con planes económicos de
desarrollo local más o menos estables que les permita vivir dignamente,
asegurándoles una estabilidad política y económica necesaria para ello, de
forma que ni las élites económicas ni las políticas de estos países sigan
aprovechándose de la ayuda internacional en menoscabo del conjunto de sus
poblaciones, mediante corruptelas y Estados títere que suelen ser asidero de
canallas, terroristas, asesinos y ladrones de todo tipo. ¡Hay que intervenir en
los territorios de origen!, algunos de los cuales, tras la descolonización han
sido “Estados fallidos” o dictaduras criminales de uno y otro signo, que ahora
están siendo aprovechados –especialmente en el norte y centro de África por
bandas asesinas que so pretexto del fundamentalismo islámico imponen la
anarquía y el crimen genocida.
Mientras tanto no se acometa una decidida
política multilateral en ese sentido, seguiremos asistiendo al drama de la
inmigración y a la recogida de víctimas en el mar como la que días pasados se dio
en las cercanías de la costa italiana de la isla de Lampedusa, que utilizan
como escala las mafias de la inmigración ilegal, con sus barcos patera con
origen en la caótica Libia.
viernes, 10 de abril de 2015
¿QUÉ ES “CAMBIO” Y QUÉ ES “RECAMBIO” ACTUALMENTE EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA?
Hace pocas fechas el líder de PODEMOS, Pablo
Iglesias, en un alarde de ingenio ha pretendido distinguir “cambio” de “recambio”
en política, y como atribuyéndose estar en posesión de las esencias de la
legitimidad, el acierto y la renovación de la vida política española ha
calificado de “cambio” a su formación (PODEMOS), señalando como “recambio” a
CIUDADANOS.
Tal
afirmación, que por ingeniosa no deja de ser ambigua e inexacta, además de
arbitraria, hace un alarde de retórica sofista para “barrer hacia su terreno”.
Ante lo que parece atribuir, Iglesias, el “cambio” como las esencias nobles de
lo alternativo, en un marco de pretendido acierto, en tanto al “recambio” lo
refiere como una especie de sucedáneo del cambio, un mal intento de cambio,
acaso un repuesto de lo mismo.
En
esa exhibición “trilera” del lenguaje que tanto gusta a los políticos, como a
los vendedores de “crece pelo”, en que con una artera y original reflexión se
sentencia lo válido como propio y se devalúa lo ajeno. Pero a poco que
reflexionemos un poco sobre ese juego de palabras y aún conceptos, podremos
apreciar que el argumento falla por su base, especialmente en boca de un
político como Pablo Iglesias, que comenzando su andadura política en IU –que era
la que se venía presentando públicamente como la opción de cambio político de
izquierda, más o menos auténtico- la abandonó para crear una nueva opción
política de análoga configuración y discurso, salvo la mayor habilidad de
adaptarse al sentimiento de cabreo y frustración de buena parte de la sociedad
española en plena crisis económica, pero que en realidad viene a exhibir el
discurso político programático de IU (matiz arriba o abajo), de donde cabría
evidenciar que PODEMOS sería el “cambio del cambio”, o sea, un “recambio” de IU, en cuanto a que vendría a
representar las mismas políticas de izquierda que esta.
Pero
al propio tiempo, Pablo Iglesias, Monedero, Errejón y todos los líderes de
PODEMOS, como los de otras formaciones tienen el perfecto derecho de cambiar de
partido e incluso de ideología cuando quieran y como quieran. E incluso
sentirse el “cambio del cambio”. Lo cual sería un “recambio”.
Si
bien, lo que no parece serio a estas alturas de la vida democrática española es
que nadie se arrogue las esencias ideológicas de nada (entre otras cosas,
porque siempre caben matices e interpretaciones tanto en la teórica como en la
práxis política), y mucho menos descalificaciones por razones ideológicas, por “pureza
de sangre”, etc., pues nadie tiene la patente de ninguna ideología. El
pensamiento es libre, también el político y la práxis política, además conlleva
muchas veces no pocos ajustes en busca de consensos y mayorías que posibiliten
el razonable y pacífico entendimiento social, así como la gobernabilidad del
país.
En
la situación actual, precisamente ante la previsible falta de mayorías
absolutas en la política española –tras los próximos comicios-, habría que
empezar a hacer un profundo ejercicio de diálogo socio-político, con respetuosa
escucha, aporte de ideas y solución de problemas en la formación de complicados
consensos. Situación en la que esa práxis política requerirá “dejarse los pelos
en la gatera” no pocas veces. Tal situación conllevará la virtud del
entendimiento, del respeto de las minorías, de la mayor participación de todos
los sectores socio-políticos, y de mayor humildad de gobierno, aunque conlleve cierta
sensación de inestabilidad, pero será bueno si ello contribuye a evitar
actitudes de “despotismo político” e incluso corrupción política como las que
han generado las mayorías absolutas del bipartidismo imperante.
En
ese ámbito parece innecesario e inapropiado políticamente hablar de esencias o
evocarlas, pues en el fondo de tal evocación subyacen habitualmente tendencias
fundamentalistas (esencialistas, dogmáticas, intransigentes) poco respetuosas
con el sistema de derechos fundamentales y libertades públicas de las
democracias occidentales. Eso también debería de reflexionarlo todo aquel que
trate de erigirse en la “copia original” de una determinada ideología, las
esencias, los fundamentos de la misma. ¡Error del subconsciente, o arrogancia
de principiante!.
sábado, 28 de marzo de 2015
EL IMPREVISIBLE FACTOR HUMANO DE TODA TRAGEDIA
Impresionados con la tragedia aérea de los Alpes, en
la que han fallecido 150 personas, no
salimos de la impresión, sino todo lo contrario, cuando fuentes oficiales de la
investigación del suceso señalan como responsable al copiloto del avión, en un
acto suicida-homicida, con un complejo fondo de perturbación mental.
Cualquier
accidente, por pequeño que sea siempre impresiona, pero cuando se trata de un
accidente de estas proporciones se nos presenta la dimensión trágica del suceso
como la propia dimensión trágica de la vida, pues la vida lleva implícita la
imperfección, la fatalidad del accidente, de la enfermedad, y en definitiva de
la muerte.
Tal es
así que ante cualquier accidente, siempre surgen las preguntas por sus causas,
su previsibilidad o imprevisibilidad, dejando en no pocos casos como una
lamentable impresión de fallo de seguridad en la previsión, cuando el riesgo es
un factor que siempre juega en la vida ordinaria, y cuanto más complicada y
tecnificada más hay que tenerlo en consideración como contingencia posible,
aunque se nos antoje improbable por las medidas de seguridad y previsión
adoptadas por una sociedad altamente tecnificada cuya principal razón
instrumental radica en el cálculo.
Pero
cuando todas las previsiones caen por tierra, es cuando emerge –como parece ser
el presente caso- el “factor humano” como causante o coadyuvante del trágico
suceso, pues siendo el ser humano un ser racional, que la evolución humana ha
ido perfeccionando, y que en nuestras sociedades actuales es objeto de un gran
aporte de instrucción y educación, en definitiva de su inculturación en valores
humanos cooperativos, de respeto, libertad y responsabilidad, que vive en
relación con los otros, no parece propio pensar en una acción irresponsable o
aún criminal. Pero aunque sea poco probable, esa modalidad de comportamiento
antisocial existe en la actualidad, bien por desórdenes psíquicos, bien por
desórdenes sociopáticos.
Por
consiguiente, entrar en las “razones de la sinrazón” de una mente enferma, o de
un alma atormentada (acomplejada, de baja resistencia a la frustración, de
falta de sentimientos de compasión para con los demás, etc.), supone el
descenso al laberinto del psiquismo personal, o al particular infierno de un
probable tormento interior, cuyo juicio personal dejamos en manos del Creador.
Ahora
sólo cabe la piedad hacia las víctimas y sus familias, afectados directos de la
tragedia, junto con el silencio que requiere un hecho de estas dimensiones para
poder “digerirlo” interior y exteriormente, en la consideración de la finitud
de la vida, de su contingencia existencial, en la corroboración del mal
injustamente infligido por un enfermo o un desalmado. Pero seguidamente, cabría
sacar las necesarias conclusiones para que las autoridades extremen las
exigencias de los exámenes médicos /psicológicos de los pilotos, de forma que
se eleve el rigor de la previsión de seguridad del pasaje aéreo, en lo que
humanamente resulte factible.
Otro
tipo de consideraciones, que puedan generar alarma social o falsas confianzas
de seguridad, acaso resulten de más. Pues toda persona, que se sabe mortal,
debe tener clara tal condición, junto al riesgo mismo que entraña la existencia
en su inmenso misterio, cuya continuidad no se puede ni afirmar ni asegurar,
como demuestra la evidencia.
lunes, 23 de marzo de 2015
REFLEXIÓN DEL “DÍA DESPUÉS” DE LAS ELECCIONES ANDALUZAS
El enigma de la “nueva era” del hipotético
fin del bipartidismo se ha revelado en la primera cita electoral de Andalucía,
con desigual suerte, dado que las elecciones andaluzas las vuelve a ganar el
PSOE (47 escaños), seguido a distancia por el PP (33 escaños) que pierde un
importante número de 17, en tercer lugar PODEMOS (15 escaños), seguido de
CIUDADANOS (9 escaños) e IU (5 escaños). Estando la mayoría absoluta, el PSOE
logra la mayoría simple, y podría tener la llave de la estabilidad CIUDADANOS,
ante el radical mensaje de PODEMOS, poco compatible con lo que denomina “casta
política”, y los escasos escaños de su antiguo socio de gobierno IU.
De
este resultado se pueden desprender varias interesantes lecturas:
1º.-
Que en Andalucía existe una importante parte del electorado escasamente
sensibilizado con casos de corrupción, que han afectado especialmente al PSOE,
en la propia Comunidad Andaluza, y al PP en otros lugares de España, dado que
han confiado su voto a estas organizaciones que tampoco se han distinguido por
una decidida limpia de implicados en casos de corrupción, habiendo optado por
la defensa corporativa y la huida hacia adelante.
2º.-
El PP ha sufrido un importante retroceso de voto, de casi cuatrocientos mil
votos perdidos, por probable afectación de casos de corrupción y también por
las medidas de austeridad y recortes sociales, aplicadas en el gobierno del
Estado.
3º.-
El PSOE al revalidar sus escaños, en una situación particularmente difícil, por
la irrupción de dos nuevas formaciones políticas (PODEMOS y CIUDADANOS), además
de estar afectado por los casos de los ERE´S en Andalucía, ha logrado salvar la
situación de forma muy satisfactoria, cuando todo apuntaba lo contrario, lo que
pone de manifiesto la solidez de la estructura social entroncada en la
estructura política andaluza (especialmente por la vía del clientelismo
político y el subsidio), que se muestra con fortaleza granítica infranqueable.
Al tiempo que nuevas formulaciones de izquierda crítica, como es el caso de
PODEMOS ha visto limitada su potencial expansión, dadas las características
socio-políticas andaluzas y los propios fallos del oportunismo de los líderes
de PODEMOS, sus improvisaciones y su inquietante utopía política.
4º.-
Ha irrumpido una nueva formación (CIUDADANOS), que aporta un discurso moderno y
novedoso –desde el centro político- que disputa abiertamente el voto con el PP,
al que le ha hecho un “boquete electoral”, que le ha propiciado gran parte de
su descenso de escaños (17) y el logro de sus 9 escaños, que pueden resultar
clave para la estabilidad política del gobierno andaluz, que se muestra como un
importante rival del PP (desde posiciones más moderadas de centro) y que puede
representar un importante cambio en el mapa del poder territorial español en
las próximas elecciones locales y autonómicas, sin menoscabar su futuro papel
en las generales de fin de año.
Sin
embargo, de las antedichas interpretaciones de los resultados electorales,
consideramos que sólo algunos serían extrapolables a otros procesos electorales
pendientes. No así, la situación del PSOE que mientras en Andalucía es de
fortaleza, sin embargo en otros territorios está en franca debilidad, lo que le
puede reportar un serio revés en la confluencia con las nuevas fuerzas
políticas, como también pudiera resultar resentido el voto popular por el
desgaste del gobierno de Rajoy por los recortes y casos de corrupción, también
extrapolables a otros territorios autonómicos, con procesos pendientes de
corrupción y contestación social por los recortes aplicados, lo que podría dar
un notable cambio en el reparto de poder político en España, con lo que
aparenta un tránsito del bipartidismo (PP, PSOE) a un tetrapartido (PP,
CIUDADANOS, PSOE y PODEMOS) siendo la presencia de IU y UPyD cada vez más
testimonial, cuando no residual, por errores crasos en la estrategia seguida
por sus direcciones política (el primero en no reaccionar a tiempo y
capitalizar abiertamente el voto del descontento del 15-M que se vertebró
políticamente en torno a PODEMOS, que está desinflando a IU; y en el caso de UPyD,
por la estrechez de miras de Rosa Díez al rechazar el último intento de
coalición / fusión con CIUDADANOS, que hace que este último partido les esté
fagocitando, mientras que juntos hubieran podido alcanzar mayor grado de
influencia y fuerza política).
En
fin, todo un horizonte novedoso e interesante desde el punto de vista político,
digno de un detallado seguimiento y estudio.
miércoles, 18 de marzo de 2015
HABRÍA QUE REPENSAR EL MODELO SINDICAL EN ESPAÑA
Ahora que el bipartidismo político
está en crisis, también hace crisis el “régimen bisindical” (CCOO-UGT) que
desde la transición ha jalonado la vida socio-económica española, dándose una
considerable desafección con caídas de militancia.
Así en los últimos seis años el
descenso ha sido espectacular, por su parte, UGT ha perdido 230.560 afiliados
(un 19,7%), en tanto que por otra parte, CCOO ha perdido 262.009 afiliados (un
21%), con los consiguientes descensos de ingresos por cuotas de afiliación y
pérdida de entidad e influencia en la vida socio-económica, algo que un
sindicato difícilmente puede asumir dado que la entidad del número de sus
afiliados es lo que le da la fuerza de su representación para la negociación
colectiva y demás actuaciones en defensa de los intereses de los trabajadores.
Tal situación es harto significativa
y especialmente grave en un contexto de crisis económica en la que los
trabajadores están padeciendo los estragos de la misma, con pérdida importante
de empleo, y sobre todo con la acometida de la progresiva pérdida de derechos
sociales que fueron ganados con anterioridad, hasta el punto de cuestionar el
propio “Estado Social” (o de bienestar) y su propio sistema de prevención social.
Pues la conjunción de ambos factores
(crisis económica y desafección sindical) resulta letal para las garantías sociales de los trabajadores,
al tiempo que pone de manifiesto que la acción sindical en España, y particularmente
la llevada a cabo por los dos grandes sindicatos UGT y CCOO, no sólo ha
resultado ineficaz, sino que posiblemente haya sido muy mejorable, y por ende
sumamente criticable, al haber ido perdiendo su labor de defensa de los
trabajadores, en razón de un progresivo incremento de la burocracia sindical de
porte cada vez más institucional con intereses propios distintos de los de los
trabajadores, dado que han funcionado como empresas intermediarias de servicios
(formación, turismo, viajes, seguros, ocio, etc.) con preferencia a la atribuida
acción sindical de empresa, a pie de obra, junto a los trabajadores y por
ellos.
El actual modelo sindical basado en
la hegemonía CCOO-UGT ha traído consigo la indeseable burocratización del
sindicalismo, su institucionalización y con ello la emergencia de intereses
propios de la misma institución que interfieren y deforman la defensa neta de
los intereses de los trabajadores, lo que les hace ineficaces en la lucha por
el mundo del trabajo, y lo que es peor, de dudosa credibilidad por la clase trabajadora,
que se siente atendida parcialmente –en la medida en que la defensa de sus
problemas no comprometan los intereses institucionales y estratégicos de la
propia organización sindical-. A tal punto, ha llegado que con su
institucionalización (financiación pública incluida, son vulnerables a la
presión externa, especialmente de un Estado providente, que en manos de
cualquier gobierno puede hacerles menguar en sus reivindicaciones sociales,
como parece haber sido el caso).
Por consiguiente, ahora que se cuestiona
el apalancamiento del bipartidismo en la política, también se cuestiona el
propio apalancamiento del sindicalismo hegemónico (CCOO-UGT), debiendo dar paso
a alternativas que rompan un statu quo de reparto de papeles sociales, para que
la defensa del mundo del trabajo –tan gravemente mermado en los últimos años-
se presente con mayor autenticidad y convicción. Pues ese sindicalismo
hegemónico (CCOO-UGT) desde el punto de vista de la institucionalización en el
sistema político ha llegado a desempeñar el hueco de sindicalismo burocrático
tutelado de la vieja Central Nacional Sindicalista (la CNS del franquismo),
aunque se aduzca que es otro planteamiento, es cierto, pero la actual deriva
institucionalizadora y burocrático-dependiente de CCOO-UGT evoca el
posicionamiento de “sindicalismo del régimen” que en aquellos años tuvo la CNS.
Y para ese viaje, no hacen falta alforjas. ¡Qué diría Marcelino Camacho, o
Nicolás Redondo de la deriva burocrática de sus respectivos sindicatos!.
sábado, 14 de marzo de 2015
viernes, 13 de marzo de 2015
EN LA BÚSQUEDA DEL “CENTRO PERDIDO”
Llegamos a un nuevo periodo electoral en nuestro país en unas
condiciones extraordinarias, que lo hacen hasta cierto punto novedoso, por
cuanto que parece desmoronarse el tradicional bipartidismo en el que se venía
asentando la gobernanza española desde la transición evocando, en cierto modo,
la histórica restauración monárquica canovista de finales del S. XIX y
principios del XX.
Ese
bipartidismo representado por el PP y el PSOE (que venía a aglutinar a las
sensibilidades políticas de derecha –más conservadoras- o de izquierda – más
progresistas-), cuyos máximos dirigentes pronto descubrieron allá por los años
ochenta del siglo pasado, que en España las elecciones se ganaban por el
“centro” político, e hicieron grandes esfuerzos ideológicos y de comunicación
para aparentarse “centrados” (enfatizando el PP ser “centro derecha” y el PSOE
“centro izquierda”).
En el
momento actual, en que el PP –más allá de su discurso electoralista
autojustificativo- ha cogido la bandera del neoliberalismo (en concordancia con
el stablishment político-económico de la UE), y el PSOE ha perdido su identidad
en la práxis política en la que no le queda apenas margen que adaptarse a la
marcada vía del neoliberalismo económico, han emergido nuevas formaciones
políticas que tratan de recoger el desencanto de ambos grupos políticos antes
hegemónicos, y de paso dar un nuevo tratamiento político, unas nuevas
propuestas (acaso no tan novedosas en la práctica), y como el gran “caladero de
votos” estaba en el “centro político”, también se autodefinen de centro y se
reivindican como tales.
Así en ese
punto encontramos a dos formaciones políticas (nacidas en el contexto
comentado): CIUDADANOS y UPyD, que tras debatir sobre una posible fusión o
coalición electoral han acabado por rechazar tal hipótesis, y concurren con
propia marca y por separado a las elecciones.
Empezando
por el más antiguo, UPyD que liderado por la ex socialista Rosa Díez, se creó
como reformulación socialdemócrata ante un PSOE sin rumbo (de la época de
Zapatero) y concitó la simpatía de sectores de la intelectualidad de nuestro
país, tratando de combinar una ideología “liberal radical” (afrancesada –
ilustrada) con una de tipo socialdemócrata, que ideológicamente le posicionaría
en el espectro político de “centro izquierda”, dentro de un paradigma político
hipotéticamente comunitario – social, habiendo hecho una discreta y presentable
labor de oposición (teniendo en cuenta la poca representación política
alcanzada)en la que han emprendido acciones judiciales en los grandes casos de
corrupción política y financiera, con un planteamiento de Estado-Nación claro
en defensa de los derechos de la ciudadanía, así como de un Estado-Social y
Democrático (según definición constitucional), habiéndose vertebrado en todo el
territorio nacional en el que tiene estructura y organización.
Por su parte
CIUDADANOS, liderado por Albert Rivera, viene a ser una reedición de un
proyecto inicialmente autóctono (circunscrito a Cataluña, que no por ello
catalanista, ni catalán en su posterior extensión territorial), viene a ser una
reformulación pragmática del PP apelando a la defensa de las clases medias, de
una ciudadanía desencantada, que se ubica en un escaso programa político de
porte liberal (de hecho pactó con el pequeño partido liberal: CDL, que se ha
integrado en sus filas), en el que se desliza la idea de cierto desplazamiento
de la política a la gestión (es decir: centrar la política – lo político en una
eficaz gestión de lo público), como si la política (la comprensión de lo
público, del Estado, de la justicia, de la democracia, de la igualdad, de la
ciudadanía) fuera poco menos que literatura de clase (de políticos para
políticos), poniendo énfasis en la gestión de lo público como el núcleo de
interés ciudadano (como si la gobernanza de las instituciones públicas fueran
parangonables a la de una comunidad de propietarios). Además, por su
improvisación al salto nacional, carece de vertebración territorial. Algo que
no aparenta importancia, pero que la tiene y mucho, pues de la comprensión del
mundo, de lo público y privado, derivarán posiciones políticas como la de
primar servicios públicos o reducirlos (apostando por el Estado de mínimo de
porte liberal), etc.
En cualquier
caso, dicho esto a modo meramente enunciativo, pues su desarrollo daría para un
análisis mucho más extenso, habrían de ser los ciudadanos responsables de su
presente y futuro, los que escudriñaran los programas, los talantes y las
acciones para que su voto sea una decisión personal y responsable, de madurez
democrática.
Consecuente
con lo dicho, resulta la observación de las nuevas encuestas electorales que le
dan una caída en intención de voto al bipartidismo, en tanto que recogen una
espectacular subida de formaciones como la de CIUDADANOS, que supuestamente
recogería votos en el caladero de desencantados de centro y derecha
(especialmente del PP), porque digan lo que digan sus representantes, esta
formación política está siendo claramente identificada en el paradigma
liberal-conservador (derecha) por parte de la mayoría de la ciudadanía, lo cual
les presenta como una alternativa clara al PP, acaso una reedición del PP que
incapaz de hacer su propia regeneración política interna, se la van a hacer
desde CIUDADANOS, con los que posteriormente cabría la alta posibilidad de que
se establecieran pactos políticos y hasta de gobierno.
Sin embargo,
UPyD no ha despegado electoralmente como hubiera sido de prever, puesto que la
aparición de PODEMOS (en la izquierda, con sus planteamientos de
transversalidad política, junto con una discreta reformulación del PSOE con
Pedro Sánchez) e incluso con algunos trasvases a CIUDADANOS (por la derecha),
le están dificultando su progresión en el abanico de las opciones políticas
españolas, ante lo que habría de redefinir mejor su posición y exponerla con
mayor claridad. Si bien, en un horizonte más o menos inmediato no apreciamos su
posible encaje o entendimiento político ulterior con otras fuerzas, ya que es
menos previsible que en el caso de CIUDADANOS, a la vista de la actual
situación.
Etiquetas:
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